En CSA ofrecemos servicios de consultoría y auditoría para la implantación de PLANES DE HIGIENE de obligado cumplimiento para el sector alimentario para minorista) como bares, restaurantes, cafeterías, carnicerías, guarderías, fruterías, tiendas de comidas para llevar, pubs, despachos de pan, etc. Siendo este sistema adaptado según las necesidades y requerimientos de cada establecimiento.
Planes de Higiene
¿A quiénes van dirigidos?
Según el Reglamento 852/2004, artículo 5 “Los operadores de la empresa alimentaria deberán crear, aplicar y mantener un procedimiento o procedimientos permanentes basados en los principios del APPCC.
Está dirigido a establecimientos alimentarios de venta al consumidor final adaptando este sistema a las necesidades y requerimientos de cada establecimiento en concreto.
¿Qué es?
Los planes de higiene tiene la finalidad de llevar a cabo procesos que aseguren un elevado nivel de garantía en cuanto a seguridad de los alimentos se refiere.
Es un proyecto el cual debe que ser fielmente aplicado por medio de la cumplimentación de determinados registros. Consta de varias partes:
1. Memoria Descriptiva de instalaciones, actividad, personal, materias primas y productos.
2. Planes Generales de Higiene
Todo ello deberá estar archivado y a disposición de las autoridades sanitarias ante una posible visita de inspección.
Tal y como establece el artículo 5 del Reglamento (CE) 852/2004 “la documentación y registros debe ser proporcionada a la naturaleza y el tamaño de la empresa alimentaria”.

¿Cómo se realizan?
1. Toma de datos y recopilación de toda la documentación necesaria para la elaboración del documento.
2. Diseño y realización del documento y del informe de no conformidades (listado de características de las instalaciones no adecuadas según la normativa higiénico-sanitaria).
3. Entrega de documento, del informe, y realización de la jornada formativa para la puesta en práctica de los PGH.
¿Cómo se ponen en práctica?
Siguiendo los procedimientos en ellos descritos, cumplimentando los registros (de temperaturas, limpieza, control de plagas, mantenimiento de equipos, buenas prácticas de manipulación, evaluación y control de proveedores, trazabilidad, incidencias y acciones correctoras, y verificación) formando periódicamente al personal (cursos de manipulador de alimentos), revisando y archivando la
documentación.
